Oración del abandono

domingo 01 marzo 2009

Padre mío, me abandono a Ti,
haz de mí lo que quieras.
Lo que hagas de mí te lo agradezco.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo.
Con tal de que Tu Voluntad se haga en mí,
y en todas Tus criaturas,
no deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi vida en Tus Manos,
te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí, amarte es darme,
entregarme en Tus Manos sin medida,
con infinita confianza.
Porque Tú eres Mi Padre.

Carlos de Foucauld

Eres Uno con Dios

domingo 01 marzo 2009

Eres uno con Dios, porque le amas.
¡Tu pequeñez qué importa y tu miseria,
eres uno con Dios, porque le amas!
Le buscaste en los libros,
le buscaste en los templos,
le buscaste en los astros,
y un día el corazón te dijo, trémulo:
«aquí está», y desde entonces ya sois uno,
ya sois uno los dos, porque le amas.

No podrían separaros
ni el placer de la vida
ni el dolor de la muerte.
En el placer has de mirar su rostro,
en el dolor has de mirar su rostro,
en vida y muerte has de mirar su rostro.
«¡Dios!» dirás en los besos,
dirás «Dios» en los cantos,
dirás «¡Dios!» en los ayes.
Y comprendiendo al fin que es ilusorio
todo pecado (como toda vida),
y que nada de Él puede separarte,
uno con Dios te sentirás por siempre:
uno solo con Dios, porque le amas.

Amado Nervo

Tao Te King

domingo 01 marzo 2009

El hombre, cuando entra en la VIDA
es blando y débil, 
mas muere rígido y fuerte.
Las plantas, cuando entran en la VIDA,
son tiernas y delicadas,
mas mueren secas y tiesas.
Los duros y fuertes
son compañeros de la muerte,
los blandos y flexibles,
de la VIDA.

Con armas rígidas se puede vencer.
A los árboles fuertes les aguarda la tala.
Lo fuerte y grande es inferior. 
Lo blando y flexible, superior.

Lao Tsé